13/03/09

Iconos



Era como si fueran dos completos desconocidos, dos iconos, dos apodos que nunca se vieron, ni se tocaron, ni se hablaron, ni se besaron. Eran como dos personas ajenas la una a la otra, como dos partes de una inmensidad tan grande como abrumadora. Era como si no fueran nada el uno para el otro, como dos anónimos, dos sin nombres, dos sin caras, solo una barbilla apoyada en una mano y un objetivo quemado.