17/2/09

Con la palabra en la boca



Se había quedado tantas veces con la palabra en la boca, que sus mejillas parecían a punto de explotar, las consonantes le hacían cosquillas en el paladar, las vocales jugaban a pillar, las comas se le escondían entre los dientes y los puntos suspensivos encontraron un lugar agradable donde descansar en la superficie de su lengua, cerca de las papilas gustativas. Podía incluso hacer gárgaras con todas las cosas que nunca dijo y mezclar las letras formando frases en un lenguaje que podría no existir.



1 comentario:

Guri dijo...

y cada x tiempo si formaban historias maravillosas, versos inspiradores, y alguna que otra incongruencia...