Como si quisiera enterrarse en un mar de hojas secas, y hacerse un vestido de tulipanes, colgarse en el pelo estrellas de mar y pensamientos de "los niños perdidos". Y que de su ombligo brotara polvo de hadas con olor a azahar y en su tripa se dibujara todas las constelaciones. Como si quisiera que sus lágrimas al caer sembraran semillas de melonares y que de sus dedos brotara el arco-iris en días de lluvia. Como si quisiera...
29/06/09
Quisiera
Como si quisiera enterrarse en un mar de hojas secas, y hacerse un vestido de tulipanes, colgarse en el pelo estrellas de mar y pensamientos de "los niños perdidos". Y que de su ombligo brotara polvo de hadas con olor a azahar y en su tripa se dibujara todas las constelaciones. Como si quisiera que sus lágrimas al caer sembraran semillas de melonares y que de sus dedos brotara el arco-iris en días de lluvia. Como si quisiera...
31/05/09
Domingo
Ya no recordaba cuanto detestaba los domingos por la tarde, la sensación de claustrofóbica angustia, las miles de horas que morían de cuatro a diez. Aquel domingo, para huir del hastío, se pintó las uñas de los pies de todos los colores, dibujó el mapa de África en su cuerpo y jugó a ser explorador, imaginó que era un gorila quieto bajo la manta de lluvia, ideó la forma perfecta de despedirse para siempre y cuando terminó solo eran las seis.
23/05/09
Tic-Tac
En el fondo de todo aquello solo estaba la necesidad de escapar, de salir corriendo y no parar nunca; en el fondo de ese recuerdo, solo dormía plácida esa felicidad de segunda fila que creía entender; en el fondo de aquella nostalgia sólo habían fotos como diapositivas que pasaban demasiado deprisa... (demasiado despacio...) En el fondo de aquel pensamiento, de aquella angustia, solo podía escuchar el incesante tic tac... Ajena a todo, al tiempo y al espacio, echó a volar sin alas en el vacio y pensó que aquel tic tac no existía. Sólo era angustia, como aquella noche que se despertó en una casa ajena y quiso buscar al amor de su vida porque el ritmo de aquel reloj se empeñaba en recordarle que se le pasaba el arroz. Y tic tac sólo era angustia. Y pensar que cada tic tac era un segundo que despreciaba era desperdiciar otro tic tac pero le era imposible evitar pensar que estaba desperdiciando otro segundo. Y tic tac solo era angustia. Las cosas no deberían ser tan complicadas -pensó. Las cosas no deberían depender ni contar solo en un tic tac. Y aquel filósofo de metro y medio estaría equivocado, y el tiempo, no sería un absoluto, y yo ahora no estaría quitándoles la pila a todos estos relojes.
30/04/09
"Si no puedes llorar, habla, y si no puedes hablar, calla. Pero en fin, a veces empezamos a hablar y nos ponemos a llorar y al llorar decimos lo que no hemos dicho al hablar. No se si me entiendes. Si no, sigue así, con esa cara de boba."
Ansiedad
Ese nudo en la garganta, esas ganas de llorar, esa respiración entrecortada, ese no se qué que qué se yo, esas caricias en la frente, ese movimiento incesante de las piernas, arriba abajo arriba abajo, y los dedos en la boca, y las uñas, y los dientes, y el labio mordido y en carne viva, y mas heridas, mas heridas, y el nudo que se baja al pecho, y el pulso se puede, incluso, escuchar.
29/04/09
La rima
Palabras desnudas de piel áspera y reseca,
frases hechas, versos malcurados.
Y sus dedos rasgando las cuerdas,
el roce de sus yemas con el nylon.
Versos de Neruda, y Espronceda
y Becker y Benedetti y Machado.
Y las estaciones de trenes llenas
de graffitis mal pintados.
31/03/09
África
23/03/09
14/03/09
Otoño
Tienes cara de otoño -le dijo una vez- si, cara de finales de Septiembre, de cuando empieza a hacer frío y apetece, de cuando aun no añoras el verano porque no mueres helado cada noche, tienes cara de hojas secas, de viento que agita las ramas, de chaqueta de punto y calcetines, tienes cara de cambio de estación, de ramas desnudas, de tiempo de cosecha de maíz y girasol.
13/03/09
Iconos
Era como si fueran dos completos desconocidos, dos iconos, dos apodos que nunca se vieron, ni se tocaron, ni se hablaron, ni se besaron. Eran como dos personas ajenas la una a la otra, como dos partes de una inmensidad tan grande como abrumadora. Era como si no fueran nada el uno para el otro, como dos anónimos, dos sin nombres, dos sin caras, solo una barbilla apoyada en una mano y un objetivo quemado.
6/03/09
Señales
Y cuando se quedó sin más compañía que el frío y una extraña sensación, empezó a caminar. Encendió el ipod para pensar solo en sus pasos acompasados con la música y lo que sonó fue extrema pobreza. Tristemente puesta en pie, no supo si aquello era a señal o solo una maldita casualidad, pero en cualquier caso las neuronas de su lóbulo temporal no hacían más que enviarse paquetes de energía, procesarlos y reenviarlos con carga eléctrica de regalo.
Cuando llegó a la quinta estrofa de repente recordó que no creía en las señales.
25/02/09
Canción

