3/6/08

El timbre del teléfono

Dejó sonar el teléfono. No estaba en casa. Y sin estar, el timbre de cada tono parecía perforarle el cerebro. Cuelga. El timbre cesó. Me pregunto quien sería. Aunque en realidad no importa. No estoy en casa. Quizás fuera urgente. O puede que no. Podía ser uno de esos contestadores que te dicen que has ganado un sorteo y te ha tocado un chalet. A lo mejor era mi madre. ¿Cuánta gente tiene el número de teléfono de mi casa? Desde luego, nadie con quien me apetezca hablar ahora. O si. A lo mejor eran los del banco. ¿Cómo irá mi cuenta, a todo esto? Estará ya en números rojos. Y hablando de rojo, tengo que llamar a los de Cruz Roja, ya no me apetece seguir pagando. A lo mejor era una oferta de trabajo. En ese caso sería una pena no haberlo cogido y es mejor no pensarlo. No pensarlo. No pensar. A lo mejor es mejor no pensar. Quiero que me escribas una canción. Vuelve a sonar. Esta vez ha dado menos tonos. Ahora releo el párrafo y me pregunto si esto es una reflexión profunda a cerca de los pensamientos que desencadena el timbre de un teléfono, o simplemente una lluvia de ideas ordenadas sin orden y escritas sin pensar.

Sonando...

2 comentarios:

Adolfo Llopis dijo...

Probablemente sea una meta-reflexión a cerca de lo que se puede reflexionar pseudo-profundamente cuando suena el teléfono y no lo coges porque no te da la gana pero quieres convencerte de que no había motivos para cogerlo.

EDUCATION FOR CITIZENSHIP AND THE HUMAN RIGHTS dijo...

Busco estudiante de último curso o licenciado en historia, filosofía, antropología o humanidades, para elaborar uno o dos tema e incluirlos en un libro texto para segundo de la ESO. El libro se traducirá al inglés para su publicación.

Interesados, enviarme un e-mail. Muchas gracias. educationforcitizenship@gmail.com