15/7/08

(Sin título)


Siempre la misma mujer en la misma mesa de la misma terraza, cada mañana desayuna un café con leche al tiempo que lee el periódico mientras su perro, un yorkshire terrier albino, descansa a la sombra de las nueve de la mañana. Un hombre en bicicleta se cruza por el carril bici, llevando como paquete a su hijo, dirección guardería de verano, cantan, no se el qué, pero cantan. Me cruzo con una chica que me mira, me mira porque voy pensando y muevo los labios, porque hablo sin emitir sonidos, divago sobre el mundo y la gente con la que me cruzo, y pienso que una chica me mira, agacho la cabeza, movimiento reflejo cuando me siento observada y al levantarla de nuevo me topo de bruces con una pareja que discute, ella esta apoyada en un coche con los bazos cruzados y la mirada desviada hacia el lado contrario en el que el articula frases cortas y concisas como “no bonita, no” “no bonita, no”. Bonita. No es bonita, seguro que lo fue, pero ahora apenas le quedan dientes y tiene la piel envejecida, hace tiempo que no se tinta el pelo y la raya negra de diez centímetros contrasta con el rojizo de las puntas creando un efecto óptico curioso. No le mira, el sigue hablando, ya no los escucho. Un autobús me distrae, va lleno de gente que se apretuja en pleno Junio bajo el amparo del aire acondicionado, menos mal. En la parada de enfrente, bañistas dirección Malvarrosa. Un militar, un militar cruzando Blasco Ibáñez. Me pregunto dónde irá, de dónde vendrá, dónde habrá estado y que habrá hecho, y sobre todo cómo puede ir así vestido con el calor que hace. Me distraigo imaginando las venturas y desventuras del susodicho patriota en el pecho del cual brilla un escudo pasado de moda. Y entre guerras y conflictos llego a casa, como siempre, le doy al botón de On en el ventilador y me siento en el sillón a escuchar esa canción que anoche me erizaba la piel.

3 comentarios:

Irrelevante dijo...

Ágil, muy ágil, y eso es muy bueno. Me ha gustado. Besitos ;)

- SiL - dijo...

Gracias!! ^^

=D

Adolfo Llopis dijo...

Ahora no hace calor y tu relato me lo ha recordado. ¡Quiero playa! xD

:*

P.D: Muy interesante