1/12/08

Lunes



Era lunes, ella nunca había odiado los lunes ni siquiera aquel en el que el amor de su vida se marchó dejando una nota en el banco de la cocina, ni el mismo lunes meses después cuando abortó al recordarlo, ni el lunes en que murió su gato, ni el lunes en el que le robaron la cartera y casi vaciaron sus cuenta antes de que ella pudiera darse cuenta, ni el lunes en el que le diagnosticaron cáncer de cuello de útero. Ni siquiera odió todos aquellos lunes. Durante un tiempo sospechó que si los lunes existían era para ser odiados, pero pronto desistió, convencida como estaba de que del hecho de que todas las malas noticias las hubiera recibido un lunes no significaba que siguiera siendo así, cabía la posibilidad de que o bien dejara de recibir malas noticias, o bien las recibiría en diferentes días de la semana.


Nota informativa: Texto escrito un lunes antes de lógica bajo la mirada atónita de uno que pasaba.



1 comentario:

Guri dijo...

Uno-que-pasaba pensaría que los lunes nacieron para ser odiados?

yo odio los domingos, por originalidad. Por despecho lunático. Por pereza. Por fríos y luminosos.
Por las tiendas cerradas en las que no puedo comprar chocolate.

Habrán nacido los domingos infectados por el contacto con un lunes maldito?

Tal vez sea que necesitamos tener "ese" día...