6/10/08

Tomamos un café?

Aquella tarde la paso entera en el álbum de cosas que guardaba en la estantería de arriba, entre la libreta de listas y un altavoz.
Todo empezó con un café, aún tenía el sobrecito de azúcar con el que endulzó tanto la bebida como la situación, le gustaba pensar que su vida cambió con una frase, con una no demasiado especial, con una bastante cotidiana, una frase cualquiera oída decenas de veces antes, pero nunca como entonces.
- Tienes prisa?
- No
- Tomamos un café?
“Tomamos un café” y diez minutos después ya sabia que aquello era diferente, no sabía porque, era demasiado poco tiempo, pero sabía que lo era, y eso le produjo una sensación de paz envolvente y contagiable que debió notarse hasta en su forma de caminar.
Capuchinos para los dos, con nata y pajita negra en vaso largo y blanco.
Café de las letras. De las letras de tu nombre. Y dos días después la historia se repetía.
- Tomamos un café?
Y aquello no hizo más que confirmar su sospecha. Y desde entonces hasta hoy “tomamos un café” no ha hecho más que confirmar una y otra vez sus sospechas, que su vida cambió con una frase, una no demasiado especial.

- Tomamos un café?


1 comentario:

Adolfo Llopis dijo...

"A tomar café, hablaremos de discos de canciones de Tommy James, y de algún libro bonito, y luego a las diez, estrenan una película de Woody Allen podría ser, el mejor día de mi vida, si tu estuvieras por mi lo sería" (8)


8-D